Lo que Mauss le diría a la Macarena

Recuerdo que, en alguna de las clases de inglés a las que asistí hace años en Sevilla, le pregunté a mi profesora sobre qué pensaba ella que era la Semana Santa. Karen, que así se llamaba, con toda la tranquilidad del mundo me dijo: “It’s a week of parties”, lo que, sinceramente, me dejó algo sorprendido. Con mi inglés de aquel entonces estuve un buen rato explicándole que, precisamente, una fiesta no era, aunque creo que entendió más bien poco pese a mis gesticulaciones y onomatopeyas.

Personalmente reconozco como, en mis años de adolescencia, ciertamente se acercaba más a una fiesta que a cualquier otro tipo de evento. Una excusa pare recogerse tarde y no tener que dar explicaciones. Por supuesto, ni yo ni mis amigos/as éramos capaces de comprender el complejo sentido cultural y social que mantenía y mantiene, así como lo que significa por lo singular, la religiosidad popular de los andaluces y su manifestación en esa Semana.

Ya ha pasado mucho tiempo y ahora, desde mi exilio catalán, comprendo perfectamente que si para mí ya era difícil aprehender cada una de las aristas y detalles de un elemento tan importante de mi propia cultura, para la gente que lo ve desde fuera debe ser, quizás, aun más desconcertante. Así que, muy modestamente y acercándome de nuevo a la antropología, motivo principal de este blog, voy a tratar de poner en claro algunos elementos sobre la Semana Santa, tanto para mi uso personal como para disfrute de los lectores/as.

La Semana Santa, así como la religiosidad popular andaluza, no es una semana de fiestas. Para adentrarme en lo intrincado del hecho, me atreveré a hacer uso de un concepto que elaboró Marcel Mauss hace casi 100 años, el de “Hecho Social Total”, y que me perdonen los antropólogos más serios. Mauss definía “Hecho Social Total” como aquellos elementos de la estructura social que expresaban, a la vez y de golpe, todo tipo de instituciones: religiosa, jurídica, moral, política, familiar y económica. Es decir, se trata de un concepto holístico, un Todo que no puede ser comprendido separando sus partes o considerando únicamente aspectos desligados del mismo. Y paso a explicarme.

La Semana Santa, históricamente supone uno de los elementos de la llamada Contrarreforma, movimiento de renovación orgánica que puso en marcha la Iglesia Católica allá por el siglo XVI para frenar el avance del Protestantismo en Europa. En ese sentido casi puede considerarse como una de las campañas de marketing más formidables y eficaces jamás emprendidas. Sus pilares básicos fueron la promoción de fiestas anuales en honor de santos y advocaciones marianas, el impulso a la formación de cofradías y hermandades donde se realizaran acciones caritativas y de ayuda a los necesitados potenciando el papel social de la Iglesia o la institución de la terrible Inquisición. Se trata por tanto de un exitoso intento de acción, de programa, que perdura hasta nuestros días.

Así, desde hace más de cuatro siglos, y aunque las cosas han cambiado mucho, su sentido de totalidad, no se ha modificado un ápice. Poca gente sabe que las hermandades y cofradías en las que está basada orgánicamente la Semana Santa de Sevilla, por ejemplo, y que actualmente siguen siendo referentes de asociacionismo y ayuda mutua, fueron la base de los elementos de resistencia y asociación política de los sevillanos y sevillanas hace unas décadas. En la breve resistencia que se opuso, al inicio de la Guerra Civil, a la toma de la ciudad por parte del ejercito fascista sublevado y al frente del cual se encontraba el sanguinario Queipo de Llano, fueron las hermandades las que distribuyeron armas entre la población y organizaron las primeras resistencias. Las cofradías y hermandades suponen, además, un poderoso elemento de identificación territorial por cuanto se hayan asociadas a las parroquías e iglesias que se encuentran dispersas por toda la geografía de la ciudad, formando una compleja red social y religiosa. Por otro lado, tiene la fiesta un enorme componente moral al ejemplificar y manifiestar el pensamiento de la Iglesia, y político-económico, ya que al frente de las procesiones desfilan representantes del poder político de la ciudad, a veces acompañados de los cuerpos de seguridad del Estado, y bajo marchas e himnos patrios. No podemos dejar de lado tampoco el carácter estético-artístico que, por parte de algunos antropólogos, lleva a denominar a la Semana Santa como “opera total”, por cuanto aúna en sí misma aspectos tales como la música, la escenografía o los actores y actrices y donde los propios espectadores forman parte de un espectáculo que no tendría sentido si ellos no tomaran parte. Además, supone un elemento de vital importancia para la maltrecha situación socioeconómica de la ciudad, con impactos que de hasta los 200 millones de euros en una sola semana. Y así, podríamos seguir. De nuevo el sentido holístico, el hecho total.

Es complejo de explicar, porque además son sentimientos y pasiones, es música y es sentido, es corazón y es cabeza, pero ante todo es Semana Santa y no una semana de fiestas. Agur.

Música

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13 respuestas a Lo que Mauss le diría a la Macarena

  1. Anónimo dijo:

    Olé, Olé y Olé a Mauus le hubiera gustado tu enfoque holistico.

      • Javi dijo:

        Hola, muy bueno el articulo, aprovecho para decirte que si para tu profe de inglés es una fiesta, entonces es una fiesta. Lo que quiero decir es que algunas veces, el “intelectualismo” intenta imponer ideas acerca de los fenomenos de la experiencia… de la misma manera que para vos es “un fenomeno complejo y dificil de entender para las personas de a pie” lo importante, muchas veces es lo que las personas de a pie piensen y no lo que en “realidad” es, porque esta creencia tiene efectos reales sobre la experiencia. Habrá personas que lo piensen y sientan como una fiesta, otras que no y otras que lo piensen ysientan de otra modo. Los cientistas sociales deberíamos preocuparnos más por lo que piensan y sienten y hacen y no tanto como lo que deberian pensar hacer o sentir. Un abrazo!

      • El Antropólogo Perplejo dijo:

        Hola Javi, déjame que adivine… eres un psicólogo argentino? ;) Nooo, es broma, pero algo debe de haber no? Tienes algo de razón, es decir, el papel de las ciencias sociales es objetivar lo, en apariencia, subjetivo. Y lo objetivo no es más que una subjetividad consensuada. Ahora bien, dicho esto, remitir todo a la destilación última de las impresiones y experiencias personales, nos llevaría a la imposibilidad de la antropología, la sociología y otras muchas ciencias. Estaríamos ante una perspectiva altamente posmoderna. Y no creas, los tiros, al menos en lo relativo al ámbito anglosajón, van por ahí. Yo creo, sin embargo, que no podemos obviar toda la tradición intelectual vinculada a la escuela sociológica francesa, con Durkheim y sus acólitos en primer lugar, donde “lo social” es mucho más que la suma de las individualidades. Lo social es una masa informe, un conjunto de voluntades aunadas, sin forma ni fronteras claras. Y es ahí donde deben entrar las ciencias sociales a explicar lo que saben hacer: el por qué, el cómo, el cuándo y el dónde. Gracias por tu comentario y por seguir el blog. Un saludo

  2. Pingback: Antropología y experiencias personales | El Antropólogo Perplejo

  3. Javi dijo:

    Hola! gracias por responder! tengo poco q ver con la psicologia, aunque no lo creas estoy del lado de la sociologia, pero una sociologia que tome en cuenta a los actores, sin caer en el psicologismo, a partir de las actividades de los actores se pueden llegar a generalizaciones, en el ejercicio de darle mas competencia a los actores, no son solo personas que se encuentran sometidas a los “hechos sociales” son tambien, algunas veces, personas que crean, qeu innovan y no desde las posibilidades q brinda una “estructura”. No estoy tan seguro q el papel de las ciencias sociales sea objetivar, sino mas bien, entre otras, de dar cuenta de los particulares modos es que las personas llevan adelante sus vidas. En relacion a la destilacion ultima de las experiencias personales, no creo q ese se el fin o el riesgo, en este sentido, lo general y l individual pueden reunirse y articularse en, por ejemplo “la situacion”. No creo tampoco que las ciencias sociales deban “explicar” nada, los actores saben muy bien hacerlo, creo q lo debemos hacer es “comprender” que es muy distinto y no oponer “verdades” mas fuertes. la escuela francesa bien podria ser Gabriel Tarde y no sólo el ganador a quien cariñosamente le digo “Emilio”. Adhiero, con algunas reservas, a la escuela de sociologia pragmática, lo aclaro asi podemos establecer algunas coordenadas. La posibilidad de “modelizar”, encontrar “regularidades” estan presentes y nadie las niega, el punto pasa por los modos de dar cuenta de ellas entre otros detalles. una primera lectura, a veces apresurada, entiendo, bien puede llevar a considerar estas ideas como “posmodernas” pero por favor, no caigas en esa idea. Repito, es muy común, pero no tiene nada de eso. Un abrazo! y gracias por el intercambio!

    • El Antropólogo Perplejo dijo:

      Hola de nuevo Javi

      Sí, tienes razón en eso que dices de que los actores “no son solo personas que se encuentran sometidas a los “hechos sociales” son también, algunas veces, personas que crean, que innovan y no desde las posibilidades q brinda una “estructura”. Los hechos sociales no son ajenos a los actores. Aunque creo que la perspectiva durkheimiana se puede caracterizar, precisamente, por observar la sociedad desde fuera, es decir, como un todo que puede ser interpretado desde la ciencia, yo creo que, además, existe una relación dialéctica entre actores y hechos sociales. Es decir, los hechos sociales no son algo escrito en “mármol”, si lo quieres ver así, sino que está determinado por los actores y, a su vez, determina a los mismos. Tu participas en el hecho social y, a la vez, al hacerlo tuyo, puedes cambiarlo. En este sentido sería algo así como la memoria colectiva, un reguero de aportaciones y tomas. A propósito, también un concepto muy normaliano.

      No es que el papel de las ciencias sociales sea objetivar o, al menos, no solo de las ciencias sociales, sino de las ciencias en general. Si obviamos la posibilidad de establecer ciertos parámetros comunes, si quieres verlo así, en vez de usar el concepto “objetivos”, no podemos construir nada, cayendo de nuevo en el relativismo. En este sentido claro que explican, explican los comportamientos de los actores, después de comprenderlos, si quieres, como bien señalas tú.

      Estoy contigo en la consideración de Tarde, de hecho, estoy ahora mismo con la lectura que hace de él Robert Ezra Pak en su tesis doctoral. Te la dejo aquí por si te interesa http://www.reis.cis.es/REIS/PDF/REIS_074_19.pdf

      Bueno, un saludo y seguimos!

      Jose

      • Javi dijo:

        Hola Jose!

        Gracias por el texto de Park. Coincido con la descripcion de hechos sociales, similar al “ultimo Durkheim” el de las formas elementales de la vida religiosa, en donde hay mas “imitacion” de Tarde que hechos social del primer Durheim, en fin. En lo relacionado a la idea de establecer ciertos parámetros comunes, no estoy de acuerdo, es decir, claramente tenemos concepciones distintas acerca de “lo social” y etc. Para mi, se puede hacer ciencia social desde “los actores” sin caer en relativismos extremos y no solo se puede sino que es necesario. De todo esto, tu post es un ejemplo clarísimo. Tenemos una persona que dice que la semana santa para ella es una fiesta, y ademas habria que agregar que esa idea no es aislada, lo pueden demostrar aca en buenos aires millones de personas que vacacionan esos dias feriados en distintos puntos del pais. Ahora bien, vos, un cientista social dice o no son fiestas o no deberian serlo, la ciencia social entonces trata a la idea de algunas personas de que “es fiesta” como una “desviacion” y no, no estoy de acuerdo, pienso que es interesante saber, comprender porque para ellos es una fiesta y partir de alli, en cambio intentar “aclarar” “explicar” que es algo mas complejo es algo asi como un intento de la “intelectualidad” de fijar un solo sentido a los fenomenos de la experiencia, argumentando que como es complejo muchas personas no pueden entenderlo y entonces la ciencia social que si puede entenderlo todo es la encargada de explicarlo. La idea de que la ciencia social tiene la potestad de la verdad es violenta, y no solo violenta, sino que invisibiliza otros modos de hacer. No creo en definitiva, en que con solo explicar lo que los cientistas sociales vemos alcanza para que sea “un mundo mejor” o algo por el estilo. De nuevo, no estoy de acuerdo para nada en lo que “deberia ser”, asi perdemos de vista y subestimamos y en definitiva “no comprendemos” lo que hay. Un placer poder tener este intercambio de ideas, de miradas, un gran abrazo.

        Javi

      • El Antropólogo Perplejo dijo:

        Hola Javi,

        Se va tornando una grata rutina contestar a tus comentarios.

        Sí, definitivamente no compartimos la visión sobre, entre otras cosas, el significado de lo social o sobre el cómo llegar a ello. Como dicen por aquí: “No eres tú, es tu marco teórico” ;)

        Claro que comparto tu planteamiento de que la visión de mi amiga era tan válida como las demás, pero creo que no se trata de eso. No se trata de eso porque yo no estoy ateniéndome, únicamente, a ésta, sino a la suma de las mismas en un intento de objetivar el hecho. Sí, ya se, que la sociología y la antropología positiva observan los hechos como “ajenos” a los propios observadores, o actores en este caso. De hecho no es una cuestión que nos estemos planteando tu y yo ahora, sino que es la comidilla de las ciencias sociales desde hace décadas. De ahí la preeminencia de cierta perspectiva posmoderna y relativista. Porque es ahí donde conducen los planteamientos que considerar la imposibilidad de establecer marcos teóricos. Tú dices que tu postura no es esta, pero tampoco avanzas en aclarar cuál es.

        Por otro lado, yo no estoy categorizando de “desviado” el comportamiento de mi amiga, sino que hago hincapié en el carácter complejo del hecho observado. En cierta medida, su visión es fetichista. Y claro, tu ahora me dirás que es su visión, y claro, te diré yo, pero esta es la mía que intenta aprehender todas las consideraciones y mostrar una imagen única.

        No entiendo porque dices, o de donde intuyes, esto de que la ciencia pretende alcanzar la postestad de la verdad, y de que la verdad es violenta. En ningún momento he hecho patente este planteamiento. Sí creo que es una herramienta útil para enfrentar muchos temas, pero para nada al modo “Brave New World” que pareces insinuar tu.

        Me encanta eso de los feriados bonaerenses, quien los pillara!

        Abrazo y salud!

        Jose

  4. Anónimo dijo:

    Hola Jose

    Centralmente lo que intento decir se resume en la idea de tu post, las personas que creen que semana santa es una fiesta son miles, es un “hecho” otros miles piensan que es otra cosa, entre esos, vos, y esta muy bien, lo que quiero decir es que, si lo que vos queres, como bien decis y creo entender asi es… “No se trata de eso porque yo no estoy ateniéndome, únicamente, a ésta, sino a la suma de las mismas en un intento de objetivar el hecho…. para mi no es necesaria ninguna suma de las mismas, si lo preferis son “dos hechos sociales distintos” uno los que piensan en que es una fiesta y otro los que no, sin quitar por supuesto las 16.375 opciones posibles claro. Para usar tus terminos, se puede “obejtivar” sin sumar nada, son dos fenomenos separados…y no es individualismo…los que piensan la semana santa como una fiesta o le son indiferentes son MILES. Y MILES no tiene nada de indivual ni de posmoderno.

    El marco teorico se puede ver en Nachi, Mohamed (2006). Introduction à la sociologie pragmatique. Paris,Armand Colin., en cuanto pueda te linkeo una version en castellano. Pero tambien se puede encontrar en Boltanski, Callon, Cefai, Quere, Latour, y otros, y tambien en la Escuela de Chicago pero tambien en un autor como Hans Joas que es alemán. No estoy mandandote a leer por supuesto, es que es complejo resumir estas ideas en un comentario.

    En relacion a lo de “mostrar una imagen unica” para mi lo considero, primero, innecesario pero tambien que cuando “mostras una imagen unica” invisibilizas otras, que existen y que tienen efectos sobre la realidad. Y de nuevo.. no es individualismo, esos otros son MILES.

    En relacion a lo de verdad violenta, si lo entendiste asi, debi expresarme mal, lo que digo es que lo violento es intentar imponer UNA verdad como cientista social sobre las ideas o interpretaciones de la gente comun y asi, de nuevo, invisibilizar otros modos de hacer. La verdad por supuesto que no es violenta, los modos o intentos de imponerla si, a eso es a lo que me refiero.

    Las personas que piensan que semana santa es una fiesta estan “resignificando” la semana santa o tambien pueden ser indiferentes a ella, talves ni les interesa la cuestion pero si van a vacacionar como aca en Buenos Aires. Y eso en tus terminos (no estoy de acuerdo) es un hecho social y de los mas contundentes. Entonces, tu intento de decir que No es una fiesta es negar que otra cosa esta pasando y que no le pasa a una sola persona sino a miles.

    Perdon por lo extenso del comentario y por la cantidad de tildes faltantes. Tengo unos exámenes próximamente y voy a estar algo ocupado, en cuanto me libere espero poder seguir charlando. Muy amable, un abrazo y hasta pronto.

    Javi

    • El Antropólogo Perplejo dijo:

      Hola de nuevo,

      Hombre Javier, decirme que hay tantas perspectivas de la semana santa como personas que la piensan imposibilita cualquier tipo de acercamiento al tema que no sea ESE, esto es, que hay tantas visiones como personas. Si eso no es posmoderno, que venga Dios y lo vea no?

      Espero tus enlaces y que vayan bien los exámenes,

      Abrazo

      Jose

      • Hola Jose
        Encuentro muy grata tu vision de la fiesta. de hecho en Cusco. (antiguo Virreynato del Perú) tambien se encuentran fiestas con tematicas similares. de hecho se consideran muchas opiniones como dice Javi. que es una fiesta,que sirve para venerar a los santos, que nos cuida de el diablo,etc. validas pero que no le dan una base aparente dentro de la sociedad. Hay unas festividades llamadas “cargos”hacia un santo o virgen que realizan (o realizaban) los antiguos desendientes de los Incas o comerciantes. y que tenian una funcion estructural de mantenimiento del poder dentro de la ciudad y comunidades. Esto por mostrarse “dadivosos”. Pues generaba a su vez prestigio y permitia su permanencia en los cargos administrativos. (con decirte que en las comunidades campesinas la asipiracion maxima era realizar un cargo por el prestigio que generaba). considero que en un lugar como Sevilla tal vez la realidad sea ya diferente. pero bueno. interesante gracias.

      • El Antropólogo Perplejo dijo:

        Gracias a ti por leerlo. Un salido

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