Me estoy quitando

Tengo yo un buen amigo, de los pocos que van quedando, que un día hace ya algunos años respondió a mi pregunta sobre si había comprado el diario del día con la siguiente expresión: “¡Que va, me estoy quitando!”, una frase que, en el momento, resultó graciosa pero que finalmente ha resultado ser bastante premonitoria. Yo siempre he sido un gran lector de prensa escrita (llegados a este punto confesaré que he sido, y soy, un lector de El País, pese a mi coyuntural infidelidad con el diario Público durante su corta existencia), y uno de mis grandes placeres de los domingos ha sido, tradicionalmente, sentarme al desayuno con el periódico del día y  tooooooooodos sus suplementos.

Viene esto a cuento porque es un hecho que la prensa escrita pierde lectores a una velocidad pasmosa, es decir, la gente se está quitando. Los motivos esgrimidos son diversos, y en ellos entraremos más adelante, pero la tozuda realidad nos muestra cómo los diarios españoles son cada vez menos leídos y comprados. Algunos ejemplos: El periódico más leído de España, El País, perdió durante los años 2007 a 2009, el 20% (que se dice pronto!) del total de sus ventas. Por la misma senda transcurrieron El Mundo, un 22%, La Razón, un 26%, El Periódico, un 17% o La Vanguardia, un 18%. Esos dos años fueron una total calamidad para el periodismo escrito en España y la cosa fue a peor en 2010. Para ese año, El Correo fue el diario que perdió más lectores, un 7,6%, seguido de El Periódico, un 6,46%, y, de nuevo, El País con un 5,55%. Todo ésto, además, unido a una pérdida de ingresos por publicidad que supuso, con respecto a 2009, de un total del 3,72 % para los grandes diarios, de un 9,9% para los diarios medianos, o sea, entre 30.000 y 100.000 ejemplares diarios, y un 8,2% para los pequeños. Esto, para alegrar la cosa, se tradujo en una enorme pérdida de empleos. Durante los años 2010 y 2011 se perdieron más de 1.350 puestos de trabajo en el sector, y desde noviembre de 2008 hasta hoy, esta cuantía sube hasta los 4.100 puestos de trabajo en los diferentes medios de comunicación. Como colofón, recientemente hemos asistido al cierre de un diario de tirada nacional, el diario Público, y todo parece indicar que no será el último. El desastre es total.

Los motivos para esta situación son muy variados. Desde la caída de la facturación por publicidad, donde los diarios pierden negocio y la crisis afecta especialmente a la prensa local, pasando por un mercado que se ha desarrollado poco, y donde los diarios han sido comercialmente muy conservadores y les ha faltado iniciativa para lanzar nuevas estrategias y ofertas tanto publicitarias como de distribución, además de  la competencia de los nuevos medios digitales, buscadores, mapas o redes sociales (facebook, twitter, etc.), lo cual amenaza todavía más a medios sin estrategias claras de negocio y con baja facturación en internet. Todo esto enmarcado dentro de una completa pérdida de posición e influencia en el espacio público y de la utilidad para la vida cotidiana de los ciudadanos y ciudadanas.

Sin embargo, yo me voy a centrar en una cuestión que no es para nada baladí y que me parece de suma importancia: la calidad. La pérdida de calidad ha hecho que otros medios, sobre todo dentro mundo digital, tales como blogs, redes, etc., casi sin dinero y, sobre todo, sin la presencia de un potente grupo editorial detrás, hayan podido alcanzar grandes niveles de competitividad.

Y a los ejemplos me vuelvo a referir, centrándome en El País, ya que, como he dicho, es mi habitual diario de referencia. Hace unos fines de semana (18 de marzo 2012), dentro de las supuestas páginas serias de color sepia dedicadas a la economía, aparecía un artículo a doble página titulado: “¿Existe el problema catalán?” y al que no acusaré de tener poca calidad, sino de ser directamente una solemne tontería. Una estupidez supina. Entre otras cosas, en el citado artículo se echaba la culpa del fracaso de las reformas estructurales en España a la iglesia y a la pinza (sic!) que formaba esta con los ¡¡sindicatos!!. Pero esperen, que hay más. Su autor, el Sr. Cesar Molinas, matemático y economista (académico, gobernante y banquero) señalaba como elemento central y originario en la creación del protoEstado de Bienestar en Europa a la necesidad de “fomentar la cohesión nacional” con la finalidad de construir “una estrategia militar a largo plazo”. De risa vamos. No se mienta en ningún momento la presión de los trabajadores/as organizados, la amenaza comunista, la política de consenso de posguerra, etc. Pueden leerlo, no me invento nada. Si a esto le unimos que hace 2 domingos, en el mismo diario, una Carta al Director, sistema de participación que yo pensaba que tenía algún tipo de criba para no publicar cualquier tontería, señalaba a las matemáticas (las matemáticas de la indignación, decía) como clave de bóveda para explicar la “cruel indiferencia” antes los crímenes del Franquismo, y le juntamos que más del 25% de su suplemento se dedica, con la que está cayendo, a aspectos tales como: La Casa de Armani, La barrera facial (belleza), y la madre que lo parió, pues ya apaga y vámonos.

Desde aquí quiero decir, solamente, señores y señoras, ciudadanos y ciudadanas, dueños y dueñas de los periódicos, editores y editoras dejen de quejarse tanto y céntrense en lo que de verdad importa, en lo que saben hacer y su verdadero motivo de existencia porque, como dijo Antonio Franco, ex Director del Diario El Periódico, hay que luchar, cada uno desde su trinchera, por la prensa escrita “(…) exíjanle cambios para que tenga más calidad, para que sea más valiente en defensa de la verdad y para que resulte más amena. Pero, créanme, con todos sus defectos, la necesitamos como foco cualitativo de información, como divulgadora de criterios y como contrapeso de los poderes”. Si no, nos quitaremos todos.

PS: Por cierto, felicitar desde aquí a los compañeros del Periódico Diagonal, que ha cumplido 7 años. Enhorabuena!

Salud y música, dale Enrique que eras lo más grande!

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7 respuestas a Me estoy quitando

  1. Pingback: Es la calidad estúpido! Una mirada sobre la prensa actual

  2. Muy bueno Jose, a veces parece que medio periódico es de relleno…
    Y bueno del final no te digo nada… #entodoelbebe

  3. Noemi dijo:

    Esto me recuerda a otro problemilla, el precio de los periódicos… Te copio una perla de Rebelión:
    “Qué curioso, justo el día 12 marzo que el diario económico Cinco Días, propiedad del grupo Prisa, titulaba a toda plana “Toca bajar los precios”, el otro diario del grupo, El País, subía su precio de 1,20 a 1,30€. En realidad la paradoja forma parte de la estructura mental de los empresarios: Todos quieren subir el precio a su producto y bajar el sueldo a sus trabajadores, pero que el resto de las empresas bajen los precios y suban el sueldo de sus trabajadores para que tengan dinero para comprar lo que ellos venden. Y como eso no puede ser, ellos mismos terminan arruinándose. El problema es que primero arruinan a los trabajadores.”
    http://rebelion.org/noticia.php?id=147360

  4. MaiteUró dijo:

    Estás que te sales, chaval! Me gusta lo de las trincheras, cada uno en la suya pero haciendo tuneles y esas cosas que se ven en las pelis de la primera guerra mundial para decirnos cosas y juntarnos cuando haga falta. Juntémonos! Juntarse es bonito! :-)

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