A la espalda de la Catedral

Hace unos días me citaron a una reunión en una de las oficinas de la Generalitat de Catalunya. No había estado nunca en dicho lugar, así que solicité unas indicaciones para poderme desenvolver en la red de callejuelas de la Ciutat Vella de Barcelona. La más elocuente fue una que decía tal que así: “a la espalda de la Catedral”. Así que ni corto ni perezoso aparqué mi bicicleta por allí cerca y me dispuse a buscar el lugar de la cita “a la espalda de la Catedral”. Sin querer pecar de falta de humildad, tengo que decir aquí que suelo tener un buen sentido de la orientación. Y no sólo eso, sino que soy capaz de recordar sitios y lugares, y como acceder a ellos, incluso en ciudades en las que sólo he estado una vez. Pero esta vez me perdí. Nada, no encontraba el lugar. Yo “a la espalda de la Catedral” solo encontraba la misma Catedral. Como se me hacía tarde me comí mi orgullo y decidí llamar de nuevo a la oficina. Me volvieron a dar unas indicaciones sobre como llegar, y escuché de nuevo la coletilla “a la espalda de la Catedral”. Finalmente, y ante mi inoperancia, la persona que me estaba dando las instrucciones decidió salir a buscarme directamente. Nos encontramos al poco y me condujo tal y como me habían repetido “a la espalda de la Catedral”. Claro, que lo que yo no me esperaba es que se tratara del mismo edificio de la Catedral. Sí, queridos/as amigos/as las oficinas de la Generalitat ¡¡compartían pared y calle con la misma Catedral!!. Pero que gran ejemplo de la confusión y el contubernio en el ejercicio del poder no? Así que nada, dicha aventura me sirvió para plantear la siguiente entrada en el blog.

En alguna entrada anterior ya hablé sobre las plazas y los espacios urbanos desde el punto de vista de la antropología, sin embargo, aquí me centraré en la vinculación del espacio con el poder. En relación con el espacio público urbano se pueden observar dos aspectos de interés: Por un lado, son espacios construidos socialmente cada día y, según el momento del año, por las gentes que los ocupan y los usan, con estancias y movimientos,  intercambios y conversaciones, experimentando el espacio, y dependiendo de factores económicos, políticos y sociales. No obstante, el espacio público es también donde los poderes se muestran. Y esta cuestión no depende sólo de factores económicos o sociales, sino también ideológicos. De algún modo reproducen un mundo a escala, un territorio controlado anexo a las instituciones. Un espacio también para acoger, recoger, dirigir y congregar a la población para los grandes acontecimientos de la vida social, económica, política, religiosa.

En el caso de la Catedral de Barcelona y la Generalitat se trata de un espacio de poder compartido (tan compartido que en, ciertos periodos de la Historia, un clérigo ocupó el puesto de mando de la Generalitat), un espacio donde el poder se impone, donde manifiesta su capacidad de afirmación y, sobre todo, donde muestra los intereses que, entonces y ahora, vinculan a las diversas fuerzas que lo ostentan. Vamos, que no tenía porque haberme sorprendido tanto!

Así que nada, esto no cambia amigos/as. Salud y música

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Antropología Urbana, Política y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a A la espalda de la Catedral

  1. Pingback: A la espalda de la Catedral

  2. Silvina Codina dijo:

    Muy interesante mirada. ..justo ando buscando datos de mi ancestro paterno en la página de la Gneralitat…veré que suerte tengo…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s